BUENA

DOCUMENTAL / POR NETFLIX

Si algo no se le puede discutir a Netflix es la capacidad de encontrar material que le permite mantenerse como uno de los líderes en la guerra del streaming. Más allá de sus programas originales, Netflix es un pulpo gigante con los recursos suficientes para descubrir material inédito, producido incluso mucho antes de que la plataforma naciera. Eso le confiere un plus a la hora de la cada vez más complicada elección de los usuarios. Un ejemplo es el documental “Condena y redención: el caso Cyntoia Brown”. En agosto de 2004, cuando tenía 16 años, la portagonista de esta historia mató de un disparo en la cabeza a Mitchell Allen, un agente inmobiliario de 43 años. El hecho ocurrió en la casa de la víctima, en Nashville, Tennessee. Brown estaba siendo prostituida por su novio y aceptó ir a la casa de Allen a cambio de 150 dólares y comida.

Lo primero que llama la atención del documental es la riqueza de las imágenes. El director Dan Birman recuperó y produjo material prácticamente desde la misma noche en la que se produjo el crimen. Así podemos ver desde el interrogatorio inicial al que someten a Brown luego de detenerla hasta todos los procesos judiciales que enfrenta a lo largo del caso, incluso con entrevistas dentro de la cárcel.

El relato es lineal. A Brown le denegaron un juicio como menor de edad y la condenaron como adulta por homicidio, prostitución y robo, ya que se había llevado una billetera, armas y la camioneta de la víctima. La pena fue de 51 años de cárcel sin posibilidad de pedir libertad condicional. Y por todo ese periplo se mueve Birman con entrevistas a ella, a sus asesores legales y, principalmente, a sus familiares.

Tal vez uno de los puntos flojos es justamente no profundizar en las historias personales y centrarse mucho, en demasía, en los recovecos judiciales. El documental muestra detalles que se convierten en cotidianos en miles de casos en todo el mundo: la madre y la abuela de la joven también habían sido prostituídas y abusadas, y tenían antecedentes por uso de alcohol y de drogas. Pero el relato es superfluo. Birman no corre riesgos y deja todo librado a la perspectiva del espectador.

El caso tomó estado público cuando celebridades como Rihanna o Kim Kardashian lo dieron a conocer a través de sus redes sociales. Tal como en el resto del mundo, en esa época, se juzgaba a las mujeres por “ejercer la prostitución”, y no por estar sometidas a una red de trata de personas. Fue por ese reclamo que las leyes en Tennessee cambiaron tras el caso de Cyntoia. Luego de pasar casi la mitad de su vida en prisión, Brown fue liberada (no absuelta) en agosto del año pasado. Su historia es el ejemplo de superación y perseverancia que tanto gusta mostrar en este tipo de producciones, sobre todo a los estadounidenses.